Privacidad — Colega Accesos
En corto, sin vueltas: guardamos el nombre del visitante, su placa si la hay, a qué empresa iba y a qué hora pasó por la garita. Nunca guardamos a qué viene tu visita, ni su documento de identidad — no existe el campo. A los doce meses, el evento queda y la persona se borra. Y los datos viven en Europa: te lo decimos aquí, no en la letra pequeña.
Bajo qué ley
Esta página está escrita bajo la ley peruana: la Ley N° 29733, Ley de Protección de Datos Personales, y su Reglamento aprobado por Decreto Supremo N° 016-2024-JUS. La autoridad que vigila es la Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales (ANPD), en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
Quién responde por tus datos
Tu edificio — su administración — es el titular del banco de datos personales: decide qué empresas emiten pases, quién trabaja en la garita y por cuánto tiempo guarda el historial. Es quien registra el banco de datos ante la autoridad y responde por él. Si eres visitante, tus datos llegaron aquí porque la recepción de la empresa que visitas emitió tu pase.
Colega Accesos es el encargado del tratamiento: guardamos esos datos por encargo del edificio, bajo contrato, y solo para que el servicio funcione. Lo opera Oscar Internet S.A.C. (Lima), empresa de Andrés Ureña, que es también el oficial de protección de datos de contacto. Los datos de la empresa (RUC, domicilio) se publican aquí en cuanto quede formalizada la facturación del producto; hasta entonces, el contacto es el correo del final de esta página.
Si nos pides algo que le toca decidir al edificio, no desaparece en un buzón: te lo pasamos a tu edificio sin demora y te lo decimos.
Qué guardamos, y qué nunca
De un visitante: su nombre; su celular y su correo solo si la recepción los puso para enviarle el pase; la placa de su vehículo si la hay; la empresa y oficina que visita; la ventana de validez del pase; y la hora exacta de cada verificación en la garita, con el resultado (verde o rojo).
Del personal del edificio (administración, recepciones, garita): nombre, rol, y correo para quien entra por correo. Cada acción queda en el historial a su nombre.
De los vehículos frecuentes de cada empresa: la placa y una etiqueta que la empresa elige ("Gerencia", "Reparto").
Nunca: el documento de identidad (DNI, carnet de extranjería, pasaporte) — no hay campo; el motivo de la visita — no hay campo; contraseñas (se entra con un enlace por correo, y la garita con un PIN que guardamos irreconocible); tarjetas (se factura al edificio); fotos; ubicación; ni ningún dato sensible.
No vendemos datos, no hacemos perfiles y no hay publicidad. La analítica cuenta acciones con un número de fila, nunca con un nombre.
Quién ve qué
La garita ve al visitante completo en el momento de verificar — nombre y placa — porque ese es su trabajo. La recepción ve los pases que ella misma emitió.
La administración del edificio ve el historial con los nombres acortados ("Carlos M.") y la placa completa. Para ver los nombres completos pulsa un botón, y cada vez queda anotado: quién, cuándo. Exportar los datos también queda anotado.
Nosotros, los que operamos el servicio, vemos aún menos: nombres, placas y empresas con asteriscos. Técnicamente podríamos leer la base de datos — la operamos — y lo decimos sin rodeos: lo que hacemos es que mirar deje huella. Tu edificio puede pedirnos en cualquier momento cuántas veces hemos mirado a su gente; la respuesta es un número, no una promesa.
Tus derechos, con sus plazos
La ley peruana te da los derechos de información, acceso, rectificación, cancelación, oposición y portabilidad. Puedes ejercerlos ante tu edificio o escribiéndonos directamente. Los plazos que el reglamento fija para responderte:
| Información | 8 días. |
| Acceso | 20 días. |
| Rectificación, cancelación, oposición | 10 días. |
Nuestra meta es contestarte mucho antes — normalmente la misma semana. Si crees que algo hicimos mal y no te convence la respuesta, tienes derecho a acudir a la ANPD.
Dónde viven tus datos
La base de datos está en Europa (Cloudflare, fijada a la Unión Europea por una restricción de jurisdicción que solo puede establecerse al crearla), con la replicación de lectura desactivada: no hay copias en otras regiones. Todo viaja cifrado.
Eso es un flujo transfronterizo bajo la ley peruana, y lo tratamos como tal: no te lo escondemos. La ley pide garantías contractuales para ese flujo y que el titular lo comunique a la autoridad al registrar su banco de datos — si tu edificio nos pide el contrato de encargo, le llega completado, no esquivado, y le damos todo lo que necesite para ese trámite.
Encargados que tocan los datos, la lista completa: Cloudflare (alojamiento y base de datos), Resend (los correos de acceso e invitación), PostHog EU (analítica sin nombres). Nadie más. El pase le llega al visitante porque la recepción lo reenvía desde su propio WhatsApp o correo — Colega no usa la API de WhatsApp ni manda mensajes al visitante.
Cuánto tiempo, y cómo irse
Doce meses. Durante ese tiempo el historial es de solo escritura: nadie — ni el edificio ni nosotros — puede editarlo ni borrarlo, porque no existe la función. Al cumplirse doce meses de cada evento, queda el evento y se borra la persona: el tipo, el resultado, la hora y el rol de quien actuó se conservan; el nombre, la placa, el autor y el pase desaparecen. Los pases cuya validez terminó hace más de doce meses se borran por completo.
Un edificio que se va recibe la exportación completa (CSV) o el borrado total de todo: sale del servicio en vivo de inmediato y después se agota la ventana de recuperación de 30 días de la plataforma. Si lo inicia un administrador del propio edificio, espera 7 días antes, avisando por correo a los demás administradores, para que cualquiera pueda detenerlo.
Si algo sale mal
Si alguna vez datos personales quedaran expuestos, avisamos a tu edificio dentro de las 48 horas desde que lo sabemos, con lo que sepamos en ese momento — mejor temprano e incompleto que tarde y pulido — y el edificio decide sobre la autoridad y sobre avisar a las personas. El procedimiento está escrito y es el mismo para todos los productos de Colega.
¿Y el Libro de Reclamaciones?
Colega Accesos vende a edificios — empresas y administradoras, con factura — y no vende nada a los visitantes ni a consumidores, que es a quienes protege ese libro. Por eso no encontrarás uno aquí. Lo que sí encontrarás: cualquier queja escrita al correo de abajo la contesta la misma persona que escribió el código, no una cola de tickets. Si algún día un regulador nos dice que el libro nos toca, lo pondremos.
Cambios y contacto
Si esta política cambia en algo que importe, la administración de tu edificio se entera antes de que entre en vigor. Privacidad y todo lo demás: hola@andresurena.com.