Colega te deja crear salas de reuniones e invitar a cualquiera a reservarlas, sea cual sea su dominio de correo. Sin conexión con Google ni Microsoft. Simple y privado por defecto.
iPhoneAndroidOrdenador Funciona en todos. Añádelo a la pantalla de inicio en dos toques y se abre como cualquier app, con el nombre y el logo de tu edificio en el icono. Nada de tiendas de apps, nada que IT tenga que instalar.
Precio fijo al mes por edificio. No por persona
— así nadie tiene que contar cabezas.
Esto es todo el producto: una tarjeta por sala,
el día de un vistazo, un toque para coger un hueco.
Una tarjeta por sala. Toca una para ver su disponibilidad. Toca un hueco para cogerlo para tu próxima reunión.
Sesenta segundos para montar tu edificio.
Funcionando desde hoy.
Da de alta tu edificio y tus salas están funcionando el mismo día, en tu propia dirección web — nada que instalar, sin compras, sin ticket para IT.
Pon nombre a cada sala, indica las plazas y tu horario. Imprime el cartel con QR para cada puerta si quieres — ese es todo el despliegue de hardware.
Solo reserva la gente que tú añades, y entran con un enlace mágico — sin contraseñas. Da pases de invitado con fecha de caducidad a las visitas, y se apagan solos ese día. Las reservas fluyen en un solo sentido hacia su propio calendario; Colega nunca toca la cuenta de Microsoft o Google de nadie.
Todo lo que un edificio necesita.
Sin aprobación de IT.
Invita a quien quieras — un despacho de abogados en la tercera planta, un freelance con Gmail, un equipo de visita por una semana. Colega no está conectado a las cuentas de Microsoft o Google de nadie, a propósito. Sin dominios que casar, sin candados. Si puedes escribirle un correo, puedes darle una sala.
Tus invitados tocan el enlace en su correo y ya están dentro. Sin tienda de apps, sin crear cuentas, sin contraseñas que restablecer — y nada que el equipo de IT de nadie tenga que instalar.
Cada reserva aparece para los demás como “La reunión de Andrés”. No hay ningún campo para el asunto en todo el sistema — así que no hay datos confidenciales que revisar, y empresas competidoras en un mismo edificio pueden compartir el tablero sin problema.
Una hoja plastificada es todo el despliegue de hardware. Imprime una por sala y enmárcala junto a la puerta. Escanéala para ver la disponibilidad, reservar en el momento o registrar la entrada.
Registra la entrada desde el correo, o desde la página al llegar, con un aviso sonoro para que no se pase. Si nadie lo hace, la sala se libera para quien la necesite. ¿Reservada con mucha antelación? Un recordatorio el día antes, con un toque para devolverla.
En un solo sentido. Los miembros se suscriben una vez y sus reservas aparecen y desaparecen en su propio Outlook, Google o Apple Calendar. Colega no lee nada de vuelta ni pide ningún permiso.
Tu logo arriba, tu nombre bajo el icono, tus normas de uso en una página propia, el horario de tu recepción y cómo entrar fuera de él, tu frase sobre dejar la sala ordenada. Tus miembros ven tu edificio, no el nuestro.
Recepción ve todas las salas en una pantalla, recibe un correo cuando llega un pedido o hay que unir dos salas, y puede reservar para una visita sin check-in. El tablero muestra nombres, empresas o nada. Tú decides.
Dos toques, "Añadir a pantalla de inicio", y tu gente tiene un icono con tu logo y tu nombre que abre directamente las salas. iPhone y Android por igual, nada de tiendas de apps, nada que IT tenga que instalar.
Un mes sin coste, después un precio fijo por oficina.